En la tarde de ayer, la Policía interceptó a dos camionetas que intentaron evadir un control policial en ruta nacional 40 paraje Buena Vista. Tras un gran despliegue policial la Dirección de Unidad Regional N° 12 secuestró un cargamento de más de 600 kilos de hoja de coca. Tres personas quedaron a disposición de la Justicia.

Ayer, cerca de las 16 horas, personal de la División Seguridad Urbana Payogasta que realizaba un control vehicular en el Paraje Buena Vista sobre ruta nacional N° 40 kilómetro 4.516, observaron el paso de dos camionetas que ante la presencia de los uniformados aceleraron la marcha, siendo una de ellas interceptada a los pocos metros, logrando la aprehensión de sus dos ocupantes.

Inmediatamente la Dirección de Unidad Regional N° 12 desplegó recursos al lugar pertenecientes a la Sección Motoristas de Emergencias Policiales y de la Sección Investigaciones Narcocriminal Cachi, quienes lograron ubicar el otro vehículo, el cual terminó siniestrado en una alcantarilla. El conductor había huido a pie del lugar y tras un raudo rastrillaje lograron darle alcance.  Luego de una minuciosa requisa en ambos rodados se incautaron 605 kilogramos de hojas de coca. Además secuestraron las dos camionetas y tres hombres de 25, 30 y 40 años quedaron a disposición de la Justicia.

En la tarde de ayer la Dirección Unidad Regional 4 desplegó un importante operativo para reforzar la seguridad en la Comisaría 5° de la localidad de Aguaray, donde el personal policial advirtió ruidos que provenían desde el baño que usan los alojados. De forma inmediata realizaron un minucioso control constatando daños en la pared.

Poco después de las 18, personal de la Comisaría 5° de Aguaray, observó que tres detenidos concurrían en reiteradas oportunidades al baño, esta situación llamó la atención de los uniformados, por lo que realizaron un recorrido por la parte posterior escuchando ruidos como si estuvieran limando o raspando.

Se dio conocimiento al Jefe de dependencia y se realizó un estricto control en el edificio, constatando daños en la pared del baño, donde secuestraron una barra de hierro. La Dirección de Unidad Regional N° 4 inmediatamente desplegó un importante operativo para reforzar la seguridad con personal de Infantería y el Grupo de Intervención Conjunta, se realizó el traslado de 15 detenidos a diferentes dependencias de la zona hasta que la dependencia y celdas sean refaccionadas, según directivas impartidas por la Fiscalía interviniente.- Por su parte peritos en Criminalística documentaron lo sucedido.

La destacable labor de los efectivos de la Dirección General de Investigaciones, permitió la detención de un hombre que estaría involucrado en abuso de menores y a la producción y distribución de contenido sexual infantil.  Como resultado de un exhaustivo trabajo de investigación, dirigido por la Fiscalía Penal Especializada en Ciber  delincuencia, se logró la aprehensión de un sujeto que estaría involucrado en hechos de abuso sexual de menores y la producción y distribución de contenido sexual de menores.

El personal de la División Prevención y Lucha contra la Trata de Personas y sus Víctimas trabajó en torno al reporte de carga de archivos a la web con contenido sexual infantil. Luego de realizar diversas tareas tales como análisis de los videos y fotos, perfil criminal, constatación de domicilio, se puedo establecer la identidad del posible responsable.

Habiendo reunido los elementos probatorios suficientes, el Juzgado de Garantías N° 3 liberó una orden de allanamiento para el domicilio del investigado, ubicado en calle Corrientes al 1800.   La medida judicial se concretó el pasado lunes, logrando la detención del sospechoso, un hombre de 42 años de nacionalidad boliviana y el secuestro de diversos elementos que aportan a la causa. El detenido y secuestro quedaron a disposición del magistrado interviniente.         Prensa Policía de Salta

De acuerdo con la investigación, los imputados raptaron a la víctima de su casa, donde cumplía arresto domiciliario por una condena por narcotráfico. Una hora más tarde, enviaron un video donde mostraban cómo lo torturaban. A cambio de liberarlo pedían el dinero adeudado por un negocio de drogas. “Por cada paquete de droga vamos a matar a un familiar”, amenazaron.

La jueza federal de Garantías N°2 de Salta, Mariela Giménez, dio por formalizada el sábado pasado la investigación penal requerida por el fiscal federal Ricardo Rafael Toranzos en contra ocho personas detenidas en el marco de una investigación realizada por Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta con la asistencia de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (UFESE).

La imputación es por el delito de secuestro extorsivo, agravado por el número de intervinientes y las lesiones gravísimas causadas a la víctima. Los acusados son Horacio Erik Chauqui, Cristián Martínez, Micaela Riquelme, Daniel Llanos, Emanuel Yamil Arjona, Aurelio Florentino Maldonado, Carlos Gustavo Lozano y Roy Carlos Choque Aguirre.

A requerimiento de la fiscalía, la jueza dictó en la misma audiencia la prisión preventiva de todos los acusados por considerar que son fehacientes los riesgos de fuga y entorpecimiento esgrimidos por el fiscal. Coincidió en la gravedad extrema del hecho, que se vio plasmada en la violencia de parte de los imputados. ------ En la presentación del caso, el fiscal explicó que, para la ejecución del secuestro, que comenzó el jueves pasado y se extendió hasta el día siguiente, tres de los acusados (Choque Aguirre, Lozano y Llanos) llegaron a la ciudad procedentes del Estado Plurinacional de Bolivia.

Para el fiscal y la auxiliar, Carolina Aráoz Vallejos, el “movimiento en bloque” de aquellos dejó en claro que se trataba del accionar de una organización. Dijeron que el ingreso al país fue en legal forma, precisamente, para desechar cualquier presunción en su contra.

De acuerdo con la investigación, Choque Aguirre, de profesión ingeniero ambiental, llegó a la capital provincial y en seguida coordinó con el resto de los acusados el rapto de un hombre que cumplía una condena de 4 años y 6 meses de prisión por un hecho de narcotráfico bajo la modalidad de arresto domiciliario.

La elección de la víctima, según lo referido en la audiencia, se debió a la relación de parentesco con otro familiar, con quien los acusados tenían una cuenta pendiente por un negocio de drogas, motivo claramente expresado como condición para el rescate.

Encapuchados

El fiscal señaló que el secuestro que ocurrió el jueves a la noche, cuando la víctima se hallaba en su casa, donde compartía un asado con otros parientes. En ese contexto, aparecieron varios encapuchados, quienes se presentaron como policías y se lo llevaron.

A la hora de este episodio, los familiares de la víctima recibieron un video en el que aparecía la víctima golpeada y se veía como uno de los captores, con una pinza, le arrancaba la uña del dedo meñique de la mano derecha, para luego darle de golpes. En un mensaje siguiente, vía WhatsApp, pedían que otro familiar hiciera entrega de un dinero, que la plata tenía que “aparecer”.

Según indicó el fiscal, los imputados también fueron intimidantes para que no diera intervención a la policía, pues anticiparon que eso agravaría la situación del hombre secuestrado e incluso de otros integrantes de la familia. No obstante, al día siguiente dieron aviso de lo que sucedía a través de un llamado al sistema de emergencias 911.

El representante del MPF narró que, a partir del pedido de auxilio y bajo directivas de la fiscalía, personal de investigaciones de la policía local instaló una vigilancia reservada en la casa, a la cual Choque Aguirre regresó al día siguiente, poco después del mediodía, para exigir el cumplimiento en el pago del rescate, como también para que le proporcionen la dirección de un tío, quien supuestamente era el que se habría quedado con la droga reclamada.

Explicó que pudo constatarse que el acusado había llegado en un taxi Fiat Cronos, conducido por Maldonado, en el que también había otro ocupante, quien se dio a la fuga cuando la policía intervino y detuvo a Choque Aguirre y al conductor del rodado. En esa circunstancia comenzó a sonar el teléfono de uno de los ahora detenidos.

El fiscal precisó que, en ese momento, los investigadores se percataron que la llamada entrante tenía el mismo número telefónico de los mensajes amenazantes que habían recibido los familiares, por lo que se dispuso un operativo que permitió dar con el domicilio donde estaba cautivo.

En este punto, el fiscal resaltó que, dado los mensajes y tres videos remitidos en los que había imágenes de extrema violencia sobre la persona secuestrada, se decidió realizar el rescate, pues se consideró que existía un serio riesgo de vida. Relató que, en cuestión de minutos, los policías llegaron hasta una vivienda del barrio Santa Rita II, en la zona sur de la ciudad, donde irrumpieron y redujeron a los otros siete acusados y hallaron a la víctima debajo de una cama. El hombre presentaba gravísimas lesiones y fue asistido de inmediato.

Agregó que, posteriormente, la víctima dio un relato coincidente con el dado por sus parientes respecto a cómo se produjo el secuestro. En cuanto a lo que sucedió luego, dijo que fue subido a un vehículo, que lo encapucharon y que fue golpeado mientras viajaba.

Añadió que lo mismo sucedió en la vivienda donde estuvo cautivo, donde fue agredido con golpes de puño y patadas, y hasta le dieron culatazos con armas, entre las que identificó una ametralladora. También apuntó a Riquelme como la más activa al momento de golpearlo, y agregó que fue quien lo metió debajo de la cama cuando aparecieron los policías a rescatarlo.

La víctima expresó -de acuerdo a lo repasado por el fiscal en la audiencia que sus captores le pedían una y otra vez que aportara información de un tío, pero que, como tiene varios, no sabía a quién se referían, y reconoció que el reclamo era por un asunto de drogas, ya que siempre hicieron alusión a eso.

Tras describir los hechos, el fiscal mencionó las pruebas reunidas, como también indicó que existían otras medidas en curso, entre ellas el reporte forense respecto a las huellas genéticas en la casa de cautiverio y el impacto de los teléfonos de los acusados.

Al expedirse sobre las medidas cautelares, Toranzos solicitó que se dispusiera la prisión preventiva. La medida fue resistida por la defensa de Riquelme y Arjona que, a cambio, pidieron el beneficio del arresto domiciliario. La postura de la defensa fue rebatida por el fiscal, quien recordó que la mujer fue identificada por la víctima como la más agresiva.

En cuanto a Arjona, el fiscal sostuvo que solo se esgrimieron aspectos genéricos en su defensa, a la vez que reforzó el pedido de prisión preventiva en las amenazas proferidas, una de las cuales se extendió a otros miembros de la familia, incluso menores de edad. “Por cada paquete de droga que debían iban a matar a un familiar”, citó el fiscal la amenaza.

Agregó que la misma víctima, en tanto, había recordado que Riquelme le dijo que iba a matar a su hija, que le iba a arrancar las uñas, por lo que concluyó que los acusados estaban al tanto de la conformación del núcleo familiar, cuyos integrantes se mostraron atemorizados por los mensajes amenazantes.

En función de ello, la jueza resaltó la gravedad del hecho y rechazó la argumentación defensiva respecto a que dos hijos menores de Riquelme estaban desamparados, lo que, a su criterio, no surgió de las pruebas presentadas. Con ello, confirmó la formalización de la imputación, afirmó que no hubo ninguna ilegalidad en la detención de los acusados y dictó la prisión preventiva de todos.    MPF

La Policía de la provincia, por medio de la Dirección de Drogas Peligrosas, realizó un exitoso operativo conjunto con Gendarmería Nacional como resultado de una investigación de cuatro meses que dirigió la Fiscalía Federal de Salta a cargo de Eduardo Villalba.

Los investigadores sorprendieron a la banda narcocriminal, el 28 de mayo pasado por la tarde, en la ruta nacional 68 en Viñaco cuando trasportaban más de 98 kilos de droga distribuidos en paquetes rectangulares ocultos en camioneta Toyota Hilux.

El test de campo realizado a la sustancia confirmó que era cocaína. Tres salteños mayores de edad fueron detenidos. Circulaban en la camioneta y en un auto particular que oficiaba de “coche puntero”.

También secuestraron elementos que sirven a la causa, dinero en efectivo y documentación. Entre otras acciones se hicieron 5 allanamientos en la Capital, todos con resultados positivos vinculados. El trabajo operativo se hizo con la División Canes de la Policía. Se utilizaron scanners y herramientas tecnológicas que permitieron localizar el cargamento en un doble fondo acondicionado en la caja de la camioneta. El destino de la droga era Córdoba. De esta manera se evitó que más de 800 mil dosis de cocaína sean comercializadas en nuestro país.